
No quiero decir que nos tengamos que sentir culpables de lo que ha pasado en la fábrica de Bangladesh, pero si que nos tendría que hacer reflexionar de cómo están funcionando las cosas. Han muerto más de 1000 personas porque primeras marcas que producían en ese taller eran incapaces de renunciar a un margen de sus beneficios para ofrecerles condiciones mínimamente dignas a sus trabajadores. Ya no estoy hablando de un sueldo digno, sino de unas condiciones que los alejen de las condiciones de esclavitud. Siempre hay excusas que las multinacionales pueden usar para decir que no son los...








